sábado, 16 de mayo de 2009

Memoria (Carlos Oquendo de Amat)

...





"Tu bondad pintó el canto de los pájaros

Y el mar venía lleno en tus palabras
De puro blanca se abrirá aquella estrella
Y ya no se volverán nunca las dos golondrinas de tus cejas
El viento mueve las velas como flores
Yo sé que tú estás esperándome detrás de la lluvia
Y eres más que tu delantal y tu libro de letras
Eres una sorpresa perenne
"

-poema del mar y de ella-

viernes, 1 de mayo de 2009

Virrey

Somos voraces porque los sueños son los asilos de nuestro futuro.


Sentado en las escaleras que cierran el edificio donde tantos años pasé, intento imaginar mi futuro. Nada de lo que soñé se parece a lo que recuerdo. Nada de lo que ahora tengo resistirá el paso del tiempo.

“Dejar reposar el instante justo los aromas de la leña. Servir desnudo”

sábado, 18 de abril de 2009

Atún rojo

La vida como un viaje y el viaje como fin. Moverse para no morir y no olvidar las estaciones.


Primavera para los mercados con colores que los adoquines reflejan como espejos de lluvia. Ventana abierta a la infancia a golpes de luz.

"Servir recién cortado mostrando las vetas sobre un fondo blanco y crudo."

domingo, 5 de abril de 2009

Andarica

Comer peces muertos, algunos conocidos y caminar



Una vez escribí, a lápiz, cerca de un poema de T.S. Eliot:

la música es solo de la idea, muchas veces” –R.D.

Eliot, Darío,
Azul nocturno bordado en enaguas iluminadas por tímidas farolas y partidas de ajedrez.

Rumores de pueblo, un faro y esta tierra
no formaban parte de mis sueños,
y ahora son la ventana a mis recuerdos.

“llevar hasta un tímido rojo y enfriar, romper con delicadeza y decorar con vinagreta de verduras”

sábado, 28 de marzo de 2009

Intuición

Pienso que hoy podría ser domingo
porque tu cara
se ha escondido en mi pecho
y tus ojos crean mares agitados
donde zozobran mis pensamientos.

viernes, 27 de marzo de 2009

Berberechos

Crece rápido y vive poco. Se mueve despacio cerca de la costa, dando forma a las olas con las cicatrices de su caparazón.



Pienso en mí dentro de veinte años. Un viejo de cuarenta, sabio, mejor y mayor…
No se si se es viejo a los cuarenta, pero habrán pasado veinte años y eso da para muchas cosas:
habré escrito más de mil poemas; tendré, probablemente, algún hueso roto y algún dolor de esos que se quedan para siempre; muchos besos, muchas paellas, algunos amigos para charlar y otros para echar de menos...
O tal vez no, tal vez nunca vuelva a ser como hoy, y tal vez nunca tenga cuarenta años.

“Fuego con azules de verano, hierro y agua en proporciones desiguales hasta adivinar una sonrisa.”

sábado, 7 de marzo de 2009

Mejillones

Armonía de sombras, comunidad de vecinos, rocas porosas, espuma y rumores. Ser y no ver.



Hundir las manos en la tierra y echar raíces a medio camino entre lo que fui y lo que seré mientras la tarde se hace pueblo entre el invierno y la primavera.

“Tomate fresco triturado, ajo, perejil picado, un sorbo de vino blanco, harina y vapor.”

martes, 24 de febrero de 2009

Oricios

Aureola de púas, rocas y mar agitada. La mitad del cielo y un pedazo de infierno.



Ahora que soy viejo (la mitad me hice, la mitad me hicieron) me he olvidado de mucha gente. Me quedan los que he querido, con los que he compartido buenos momentos, los mejores. Del resto ni me acuerdo, ni me importa lo que ha sido de sus vidas.

"Que sea la capa del medio, debajo los trozos de merluza, encima las gambas. Huevo y nata darán solidez al pastel después de un tiempo en el horno."

lunes, 16 de febrero de 2009

Bonito

Movimientos de plata y azul, mareas vivas y olor de verano.



Exceso de luz a través de las medusas en una mañana cualquiera:
Los cuerpos recién hechos se ponen en movimiento.

"Retirar del fuego los minutos que las verduras han hecho salsa. Tomate, pimiento y cebolla donde reposarán, apenas unos instantes, trozos generosos de bonito."

viernes, 6 de febrero de 2009

Gambas

Ojos saltones, grandes bigotes y querencia por los sitios poco iluminados; como un abuelo con catarata, olor a prensa manoseada y partida de mus.




Puertas a la universidad. Mientras camino hacia amigos y vacaciones hago recuento de números:

Cinco vientre, 3500 avispas,
un solo movimiento
multiplica y mezcla
los colores y las voces
en un instante
del que nacen mil niños
de mil formas diferentes.


Siete manos sostienen la pared
mientras la realidad gira atada
a las muñecas,
y la pobreza se precipita
en posos como llantos desde
el fondo de las botellas de vino.


“Enfriar en hielo, agua y sal, en grupos de diez, después de un instante de hervor”

lunes, 2 de febrero de 2009

Trucha (palabras olvidadas)

Siempre has estado unida a la tierra y los recuerdos. Si hoy vuelves a sentir sobre tu lomo dedos de niño con tintes de musgo, no olvides que él se asustará primero.



“hace unos días cumplí veinte años por segunda vez; no hace los mismos días pensé en mi abuelo: estuvo y ya no está. La inmortalidad dura un momento y después te queda ese instante que no pertenece ni al pasado ni al futuro, el de las fotografías que no quisiste hacer, el que no puedes acotar con palabras, el que se escapa entre los dedos, como un pez entre las manos de un niño…

“Hoy no cocinaré, simplemente te echaré de menos”

sábado, 24 de enero de 2009

Pulpo

El de la piedra y las corrientes. Voraz e inteligente, alguna vez fue lo que quiso ser.



“no me quejo, el mar tiene sus secretos” dice un pescador mientras paseo por la ría. Y yo, que por tres veces tuve veinte años, y ningún cumpleaños fue como imaginé, podría preguntarte si puedes ver en mí el niño que fui; si puedes ver en ti los días que te quedan por vivir.

“Con un paño retirar del fuego el barro que recoge los aromas de las láminas de ajo, el pimentón y el aceite que recibieron minutos y anillos de pulpo…”

lunes, 19 de enero de 2009

Lubina

Labios carnosos, casi grotescos, con un elegante dorso gris oscuro que se va diluyendo hasta un vientre blanco. Ordena pescadores en las orillas y las rocas como una bailarina en un día de estreno.





Prosa, de la estación a la universidad, del campo a los pasillos con paredes agrietadas. Prosa hasta que me sangren los oídos, hasta que me revienten las entrañas. Prosa y paisaje castellano que he de aprender a mirar. Tiempo para mi y kilómetros de prosa.


“Golpes secos y repartidos por toda la superficie hasta agrietar la capa de sal que se ha hecho cobijo al calor del horno.”

domingo, 11 de enero de 2009

Pijota

Presente, pasado y futuro en un solo instante. Recuerda lo que fue y ya es todo lo que quiere ser.




Ahí, en el lugar en que los viejos agonizan, yo no estaré.
Ahí, en el lugar en que los viejos agonizan, diré que las cosas han cambiado.
Ahí, desde el lugar en que los viejos agonizan, os miraré.


“Acariciar con el lomo molinos de trigo para posar en una fotografía de azules bares y sonrisas de viento”

domingo, 4 de enero de 2009

Bacalao

Poderoso en el reino del frío, puede vivir en la tierra colgado de maderos, secando al sol y la sal. Se transforma en corteza para despertar en contacto con el agua y el silencio. Respeto y admiración.




Cerca del estanco, sentado al lado de mis achaques veo pasar gente estirando las calles hacia el ayuntamiento. ¿Cuántas calles puedo recordar? ¿Cuántos lugares?
Tantas veces me fui de tantos sitios, tantas de ellas sin decir adiós, que hasta la culpa terminó por abandonarme.

“Movimientos suaves y circulares del barro hasta que el aceite templado retenga tanta luz como refleje. Devolver al mar de gelatina las láminas de ajo tostadas y vestir de domingo los lomos abiertos como hojas de un libro."

lunes, 22 de diciembre de 2008

Besugo (todas la voces)

A medida que pasa el tiempo pasa de un sexo a otro, de un fondo a otro más profundo. Menos luz para ver más claro. Reflejos que robó al mar en un momento de descuido.



De todos los futuros, prefiero el que no puedo imaginar. El viaje y no el destino. No tengo prisa por llegar. Tengo libros, maletas y tiempo.

En la ciudad hay tantas noches que recuerdan a otras, que en la memoria parecen fotografías. Aqui, en el campo, oscurece primero donde escasea la siembra, y la soledad no es silencio ni calma, cuando la noche acostumbra a extenderse desde dentro hacia fuera.

Hay lagunas en mis recuerdos que he llenado con imágenes que no fueron de mi vida y ahora me pertenecen.
No conocíamos los nombres de la mayoría de las cosas. Sabíamos como olía el hierro y adivinábamos las estaciones con los ojos cerrados. Los domingos nos obligaban a llevar limpias las rodillas; pero las cicatrices más recientes, en los sitios más evidentes, eran un motivo de orgullo. Aprendimos, antes que los nombres, que las cosas que son comunes, en el espacio y en el tiempo, son distintas en la memoria; y que la diferencia preocupa menos cuando no estás solo.

“Dejar descansar sobre una fina lámina de aceite una cama de cebolla y sobre esta una cama de patatas. En su momento dejar que el besugo, tumbado, pueda ver desde adentro, con sus ojos tus ojos atentos, y esperar, distraido, como quien hace números con sus recuerdos…”

sábado, 20 de diciembre de 2008

Perejil (un receso)


Alguna vez, alguien dijo que podría ser lo que quisiera, y tenía razón:
Hoy fui un yonqui que lloraba arrodillado, conteniendo los suspiros, para no molestar.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Sardina

En grandes grupos tiñen el techo del mar con brillos de plata. Ágiles y esquivas dibujan figuras intangibles como escenarios de un sueño. Siempre cerca de la luz, cerca de los días y las noches de verano.




Hoy me he levantado con la sensación de haber pasado la mayor parte de mi vida entre estaciones de autobuses y trenes. Rostros que despedían a manos que acariciaban figuras antes de convertirse en sombras. Brazos que en abrazos acogían sombras con zapatos y sonrisas.

“En pequeños grupos, para que no sientan añoranza, adornar con cristales de sal y dejar colear y brincar en un mar de aceite hasta que la fina lámina de harina que vestían les imprima sutiles tonos dorados.”

jueves, 4 de diciembre de 2008

Calamar

Veloz podría viajar entre los deseos del mar por convertirse en océano. Y veloz regresar con algo más que el corazón encogido; como quien busca la luz en una noche ocura. Ser quien eres y cambiar a cada momento.




¿Quién puede dormir al lado de una iglesia? ¿Oiré siempre las campanas como ahora las oigo? ¿Y nuestra vida en este pueblo?
No se puede estar siempre alerta, a veces cambiamos sin desearlo, y otras veces nos gustaría cambiar días por sueños.

“Hacer pequeños cortes longitudinales por el lado más sensible de la piel, como muescas de un cautivo en la imaginación de Víctor Hugo. Marcar y esperar a que la relación más apetecible ente el azucar y el vinagre de módena dibuje fondos de mar con reflejos de crianza...”

domingo, 30 de noviembre de 2008

Rubiel

La cabeza sigue sin interrupción la línea del lomo. Sus grandes ojos y la boca pequeña le dan un aire de viejo conspirador. Lomo rojizo y vientre plateado.
En esta estación hay días que es más otoño que otros; cuando más fuerza tienen los recuerdos de los años de colegio.
El aire cálido arrastra las hojas sobre las aceras y calles. Huele a libros viejos y castañas; y el cielo, a ciertas horas, es más azul que en verano.


“Cortar el ajo en finas láminas, no tan finas… aceite de oliva hasta casi dorar…. Retirar del fuego y añadir un chorrito de viñagre o zumo de limón. Terminar con una lluvia de perejil y verter todo sobre el Rubiel recién salido del horno, abierto en dos mitades, panza arriba, salado y con un ligero brillo dorado de olivas..”